Hay un momento del año donde siempre me siento igual:
con ganas de ordenarlo todo… pero sin idea de por dónde empezar.
No porque no tenga metas,
sino porque tengo demasiadas.
Y cuando tenés un trabajo 8-5 encima, esa sensación se multiplica.
Me quedé viendo la página en blanco
La semana pasada me senté con mi café y una libreta nueva.
Quería planear mi año.
Pero en vez de emoción, sentí presión. Quería:
→Mejorar mi salud.
→Ahorrar más.
→Crecer mi negocio.
→Tener más paz mental.
Entonces me quedé viendo la página en blanco…
y me di cuenta de que estaba intentando resolver toda mi vida en una sola tarde después del trabajo.
Ahí entendí por qué cada año me pasaba lo mismo:
me exigía como si fuera una empresa, no un ser humano.
Mi aprendizaje
No necesitás más metas. Necesitás menos carga.
La planificación del año no se trata de abarcar más, sino de ponerle nombre a lo que realmente importa.
Cómo planificar tu año (en 4 áreas)

1. Espiritualidad: 1 ritual, no 10.
Elegí una práctica que puedas sostener: 5 minutos de respiración, journaling, caminatas en silencio.
Lo simple es lo que dura.
2. Desarrollo personal: 1 proyecto de crecimiento por trimestre.
No cursos infinitos.
Un solo foco: comunicación, liderazgo, hábitos, creatividad… elegí uno.
3. Finanzas: 1 meta clara y medible.
Ejemplo: ahorrar 10%, pagar una deuda, crear un fondo de 3 meses.
Que sea una acción, no un sueño abstracto.
4. Salud y bienestar: 1 mínimo diario.
No el gimnasio perfecto.
Un mínimo no negociable: 20 min de movimiento, agua, dormir mejor.
Esto sostiene todo lo demás.
Regla de oro:
4 áreas → 1 objetivo realista en cada una.
Nada más.
Un plan que te acompañe…
Todavía me cuesta aceptar que no puedo con todo a la vez.
Pero cada año que simplifico, vivo más liviano.
Y si vos también estás construyendo un negocio después de tu jornada laboral, ya tenés suficiente encima.
No necesitás otro “gran plan anual”.
Necesitás un plan que te acompañe, no que te asfixie.
Estamos en esto juntos.
Si sentís que el año te pide claridad, no más esfuerzo, el Reset Estratégico es el espacio para ordenar tus ideas y salir con un plan real. Reserva tu sesión y empecemos con intención.
