Hay un momento que casi todos los solopreneurs conocen.
Alguien te pregunta cuánto cobrás por lo que hacés.
Y aunque llevas años haciendo eso, aunque sos bueno, algo en tu pecho se aprieta.
Decís el número casi pidiendo disculpas.
O peor: lo bajás antes de que te digan que está caro.
No es falta de confianza en tu trabajo.
Es algo más incómodo que eso.
¿Que incluye tu servicio?
Hace unos meses me escribió un cliente potencial.
Me preguntó qué incluía mi servicio y cuánto costaba.
Tenía todo listo para responder.
Pero revisé el mensaje tres veces antes de enviarlo.
Cambié el precio dos veces.
Agregué justificaciones que nadie me pidió.
Lo mandé.
Y mientras esperaba respuesta, pensé: por qué me cuesta tanto esto si sé lo que valgo.
Que es lo que pasaba:
Nunca me habían enseñado a vender. Solo a hacer bien el trabajo.
Mi lección
Sentirte raro al cobrar no es un problema de autoestima.
Es un problema de identidad: todavía no te ves como alguien que vende, sino como alguien que solo ayuda.
Y esa diferencia lo cambia todo.
Asi aprendí a cobrar sin sentirme raro
1. El precio no es el problema, el contexto es el problema.
Cuando decís un número sin contexto, la persona solo puede compararlo con otro número. Antes del precio, decí qué transforma tu trabajo.
2. Cobrar bien es un acto de respeto, no de codicia.
Si cobrás menos de lo que vale tu tiempo, empezás a resentir al cliente. Tu precio protege la relación.
3. La incomodidad no desaparece con práctica. Desaparece con claridad.
Cuando tenés una frase clara de lo que ofrecés y a quién le cambia la vida, el precio deja de sentirse como una disculpa.
4. No necesitás convencer, necesitás filtrar.
Cuando tu mensaje es claro, el cliente correcto dice sí antes de que termines de explicar.
5. Practicá decir tu precio en voz alta, sin bajar el tono.
Decilo como un hecho, no como una pregunta.
Reflexión final
No sos mal vendedor porque no sabés vender.
Sos experto que todavía no encontró las palabras para explicar lo que ya sabe hacer.
Esa es la diferencia. Y esa diferencia tiene solución.
